Qué significa cada luz del tablero del coche y qué debes hacer en caso de que te aparezca.
Casi todos hemos vivido ese momento en el que vas conduciendo tan tranquilo y, de repente, se ilumina una luz en el cuadro. A veces es una simple advertencia, y otras te deja con la ceja levantada pensando “¿y ahora qué?”. No pasa nada. Las luces del tablero no están ahí para asustarte, sino para avisarte de que el coche necesita atención, igual que lo haría cualquier compañero de viaje que te ve preocupado.
Las luces de aviso más comunes en el tablero del coche
1. Luz de avería del motor o “Check Engine”
La más común —y quizá la que más respeto impone— es la luz de avería del motor, el famoso “Check Engine”. Cuando salta, significa que algo en el motor o en las emisiones no está funcionando del todo bien. Puede ser algo tan simple como la tapa del depósito mal cerrada… o algo que necesita revisión inmediata. Lo importante es no dejarlo pasar, cuanto antes lo vea un profesional, mejor.
2. Luz de la batería
Otra luz que conviene tomarse en serio es la de la batería. Cuando aparece el icono, el coche te está diciendo que no está cargando como debería. Puede deberse a un alternador cansado, a una batería que ya no da más de sí o a un fallo en algún componente eléctrico. Ignorarla suele acabar siempre igual: con el coche parado donde menos te lo esperas.
3. Luz presión de aceite
Más delicada aún es la luz de presión de aceite. Si el botecito de aceite se enciende, significa que el motor está trabajando sin la lubricación adecuada, y eso sí puede provocar daños rápidos y costosos. Aquí no hay debate: toca detener el vehículo, comprobar niveles y evitar circular si el aviso persiste.
4. Luz sistema de frenos
La luz del sistema de frenos también merece atención inmediata. A veces es solo que el nivel del líquido está bajo; otras, que las pastillas están muy gastadas o que el sistema detecta un fallo. En cualquier caso, si afecta a la capacidad de frenar, mejor no jugársela.
5. Luz TPMS
Otro aviso habitual hoy en día es el del TPMS, el sistema de monitorización de presión de neumáticos. Cuando se ilumina, simplemente te está diciendo que alguna rueda no tiene la presión correcta. No es grave si actúas pronto: basta con revisar y ajustar las presiones para evitar desgaste prematuro, mal agarre o un aumento en el consumo.
6. Luz temperatura refrigerante
Y por último, pero no menos importante, tenemos la luz de temperatura del refrigerante. Este aviso significa que el motor se está calentando más de la cuenta. Aquí sí hay que parar, dejar que todo se enfríe y, sobre todo, evitar abrir el radiador en caliente. El sobrecalentamiento es uno de los enemigos más peligrosos para un motor.
Conclusión
Al final, todas estas luces no son más que una forma de comunicación. Tu coche te habla, te avisa y te pide ayuda cuando algo no va bien. Algunas señales pueden quedarse en un susto, pero otras requieren un diagnóstico profesional. Y ahí es donde entra el taller, para detectar el origen del problema, solucionarlo y permitir que sigas circulando con total tranquilidad.

Si alguna luz del tablero te tiene preocupado o no sabes muy bien qué significa, en MULTITALLER MELILLA estamos para ayudarte. Mejor revisarlo a tiempo que arrepentirse después.
Igualmente, si tienes dudas, en el manual de instrucciones de tu coche tendrás la información concreta y correcta del fabricante.
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